Un estudio de la Universidad de Texas y el Hospital Presbiteriano de Dallas (EE.UU.) revela que las personas con tatuajes tienen nueves veces más posibilidades de presentar hepatitis C que quienes no cultivan esta moda.
La infección por este virus puede causar cirrosis y cáncer hepático.
La investigación realizada entre 626 pacientes de una clínica reveló que 52 se habían efectuado tatuajes en centros comerciales. De ellos, cerca de un 33% presentaba hepatitis C, enfermedad presente en sólo un 3,5% de quienes no tenían tatuajes
Hasta ahora se sabía que el riesgo de adquirir este mal era mayor entre quienes se inyectan drogas, grandes bebedores de cerveza o personal de hospitales, sin embargo, ninguno de estos factores tiene la importancia de hacerse un tatuaje.
El riesgo se asocia con la reutilización de agujas y tinta, la mala esterilización o la costumbre de los tatuadores de probar la eficacia de la aguja pinchándose el dorso de la mano.

No hay comentarios:
Publicar un comentario